21 oct. 2017

Desmitificando Enigma


Hace dos semanas, escribí sobre cómo funcionaba la archiconocida Enigma I e hice una breve reseña de su historia. No entré a narrar la hazaña de descifrarla llevada a cabo por polacos e ingleses, pero una serie de comentarios en la página de mi entrada en Menéame me hicieron plantearme escribir sobre el impacto de Marian Rejewski y factores ajenos al criptoanálisis en el éxito de Turing; el grave error de pensar en la Enigma como una única máquina; su inmerecida fama de mejor máquina de cifrado de la 2ª Guerra Mundial y otros aspectos frecuentemente olvidados que pueden ayudar a desmitificarla y entenderla mejor.


La Enigma es una y trina

A pesar de que se suela hablar de la Enigma, hubo casi tantas versiones como letras del abecedario: Enigma A, B, C, D, H, I, K, M4,...

Árbol genealógico de las Enigma, hecho por Paul Reuvers y Frode Weierud y sacado del gran Cryptomuseum.com


Si mencionan la Enigma sin apellidos, probablemente se refieran a la Enigma I, la más famosa de todas por ser muy utilizada por el ejército de tierra y las fuerzas aéreas nazis. Tampoco podemos olvidarnos de la Enigma M4, adoptada en plena guerra únicamente por los submarinos nazis (U-Boots). Contaba con un rotor adicional y fue un hueso durísimo de roer para los criptoanalistas, que la llamaban Shark y no lograron ningún avance hasta que se hicieron con un libro de códigos rescatado de un U-Boot enemigo.

U-Boot usado en la 2ª Guerra Mundial, cortesía del Bundesarchiv alemán



Enigma, ¿conocida o extraña?

Muchos piensan que la máquina Enigma era una total desconocida para los criptoanalistas aliados. Ésto es parcialmente falso, ya que la Enigma llevaba rondando desde los años veinte y había sido exhibida y publicitada por su creador, por lo que su manera de funcionar era conocida por la mayoria de servicios secretos. Sin embargo, es fundamental recordar que cada Enigma es un mundo, y las particularidades de los rotores de la empleada por los nazis (desde mucho antes de la guerra) eran totalmente desconocidas, hasta que los matemáticos polacos Marian Rejewski, Jerzy Różycki y Henryk Zygalski caracterizaron el cableado interno de cada rotor en 1932, tras siete años de investigación e innovación (se considera que Rejewski fue pionero en aplicar métodos de matemática pura, principalmente teoría de grupos, para resolver un cifrado).


Apología de un polaco

Los polacos recuerdan a los soviéticos en esta historia: mientras el fundamental esfuerzo de guerra de los últimos suele ser minimizado por la historiografía mainstream, lo mismo ocurre con el mérito criptográfico de los primeros. Tanto en Descifrando Enigma como en Bletchley Park (la mansión donde trabajaban los criptoanalistas británicos, reconvertida a museo) vemos escasísimas referencias a Marian Rejewski y su equipo, que les allanaron enormemente el camino proporcionándoles una descripción exacta de la Enigma I, el método combinatorio básico para descifrarla e incluso prototipos de los famosos dispositivos que tanto ayudaron en Bletchley Park, conocidos como bombes (el propio nombre es de origen polaco, bomba kryptologiczna).

Alan Turing con la bombe y un eslogan que le muestra como amo absoluto del descifrado de Enigma. Su papel en la construcción de la bombe fue tan importante como el del ingeniero Harold Keen y el matemático Marian Rejewski.


Aunque voy a dejarlo aquí, estos no son todos los clichés falsos que tenemos sobre la Enigma. Nos quedaría mencionar que los estadounidenses no se quedaron de brazos cruzados y construyeron una bombe más rápida que la británica, que una Enigma sin reflector hubiera sido prácticamente indescifrable (el hecho de que una letra nunca se encripte como sí misma es la base de todos los métodos que se emplearon), que la Enigma no era la mejor cifradora de la Segunda Guerra Mundial (la máquina Lorenz era más compleja y la historia de su descifrado, mucho más mítica) y que los alemanes se equivocaron al hacer 10 cambios en el plugboard (si no sabes qué es, léete esto) y no 11, lo cual habría maximizado la potencia de la máquina.

Bombe estadounidense

Todo lo mencionado no quiere decir que Enigma no merezca su fama, es una máquina apasionante histórica y criptográficamente. Tanto que aún en este siglo seguimos descifrándola, con proyectos colaborativos como este, en el que numerosos voluntarios internacionales pusieron sus ordenadores a crackear algunos códigos pendientes de la potente Enigma M4.

Máquina Lorenz, expuesta en el National Museum of Computing en Bletchley Park. Algún día tengo ganas de hablar sobre ella.




Fuentes y lectura recomendada

The Code Book, Simon Singh

http://www.telegraph.co.uk/history/world-war-two/11231608/Breaking-the-Enigma-code-was-the-easiest-part-of-the-Nazi-puzzle.html

http://www.microsiervos.com/archivo/seguridad/m4-project.html

https://www.meneame.net/m/cultura/haz-tu-propia-maquina-enigma 

https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Bundesarchiv_DVM_10_Bild-23-63-65,_U-Boot_U_36.jpg

https://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C3%ADa_de_grupos

https://en.wikipedia.org/wiki/Marian_Rejewski#Solving_the_wiring

www.cryptomuseum.com/crypto/enigma/tree.htm

http://www.cryptomuseum.com/crypto/enigma/index.htm

http://www.cryptomuseum.com/crypto/enigma/i/index.htm